domingo, 14 de octubre de 2018

Te lloré 6 días

Fue una semana eterna, luego de ese desgarrador mensaje y mi berrinche sin sentido. Llore en mi cama seis noches enteras, sin poder entender que estaba mal en mi. 
Llore por mi, por ti, por nosotros; por lo que fuimos y nunca seremos. Llore por que te lastime en mi arranque de ira y por que tu me heriste en tu afán de protegerme. 
Siempre dijiste que no querías estar conmigo pero yo no te escuchaba, lo único que yo entendía es que me amabas y aunque en ese momento no fuera suficiente en algún futuro lo seria. Lo se, fui algo ilusa, pero enserio te quería, para mi, conmigo.
Cuando por fin escuche y entendí que era enserio, que no querías verme mas, algo en mi se rompió. Tantas emociones escondidas por tanto tiempo se desbordaron y salieron como una avalancha que arrasó con mi sentido común. No quise ser madura, me acababas de romper el corazón ¿Quien puede ser maduro con el corazón roto? Por favor, comprende.

Hoy es el séptimo día, no eh llorado y no creo que lo haga. Algo en mi dice que ya no tengo lagrimas o tal vez es que por fin acepte que no seras para mi y aunque duele, por que sigue doliendo igual que ese primer momento, no puedo llorar por ti eternamente.

domingo, 2 de septiembre de 2018

Septiembre 2


Hace cuatro o cinco años estaba rodeada de personas, tenia “amigos” en todas partes y siempre estaba en la mente de alguien al momento de armar un plan. No había día en el que yo no saliera a pasar el rato, bailar y divertirme. Cada fin de semana era una aventura nueva y a pesar de que no era la mejor tomando decisiones, me divertía mucho en ese mundo.
Había momentos en los que me preguntaba: ¿Qué haces? ¿Enserio conoces a estas personas?, el vacío en mi pecho era palpable porque a pesar de que no estaba segura de conocer el verdadero rostro de esos extraños, si sabía que no estaba mostrando el mío. Estaba escondida tras esa fachada de valemadrismo y rebeldía, que no me atrevía a mostrar mis emociones, a poner en la mesa mis opiniones y pelear por mis ideales, me estaba dejando arrastrar por la corriente.
Hoy septiembre 2 me doy cuenta que ser yo misma me alejo de todos. Ahora el vacío en mi pecho sigue palpable, tal vez no esté relacionado con ellos, pero está arraigado a una inmensa soledad. Una pequeña punzada en el pecho que sale a relucir con un nudo en la garganta que no me deja respirar. Lo irónico es que hoy es un día feliz, pero en momentos de alegría es cuando más sola me siento, cuando no hay nadie que sinceramente se alegre de mis logros o que sienta calidez y preocupación en su corazón.
Odio sentir el anhelo en mi corazón, la esperanza que me hace ser como soy: “Si yo doy todo por ti, tu lo darás todo por mí”. Es la mentira que mas me repito y la que mas me lastima. La ilusión de recibir lo que creo merecer me hace esperar acciones que nunca llegan y llorar lagrimas secas que ya no me atrevo a soltar por mis mejillas.
Después de tantas noches llorando a mi almohada es normal el que me quede sin ganas de llorar. No quiero llorar, mis ojos solo deben usarse para ver aquello que me lastima y mi corazón para romperse. ¿Dónde quedan mis lagrimas entonces? Tal vez en esta hoja de papel, que irónicamente escribo en mi cumpleaños 23.
No sé qué más decirme y ya no quiero seguir culpándome por todo. No quiero sentir mi vacío en el pecho, no quiero hablar con personas sin rostro y por favor, por favor, ya no quiero tener ilusiones.
Ilusiones de una serenata sorpresa, un pastel con una vela que apagar y un deseo a la espera, por favor por favor, deseo que mi corazón se haga de piedra.
Feliz cumpleaños para mí.

domingo, 15 de julio de 2018

¿Y como disimular?

No hay manera de manchar el sentimiento que esta anidando mi corazón, estoy irradiando a cualquiera que este a 2 cm de distancia y esa es la única distancia entre tu y yo que puedo tolerar. Mis ojos se llenan de lagrimas que nunca había conocido, lagrimas de alegría al comprender la pureza de este sentimiento. Se siente tan imparable, tan indestructible y a la vez tan pequeño y frágil.  ¿Como describirlo si nunca antes lo había sentido? Me agobia la sensación de vomitar mariposas que van a revolotear al rededor de mi cabeza al son de alguna canción de amor.
¿Como disimular? Cada detalle nuevo es una razón más para no dejar de pensarlo, cada vez que esta cerca es un descontrol a mi palpitar. Cada rasgo de su persona es una nueva razón para querer aferrarme. Razones, con el me sobran las razones para quedarme y me falta las ganas de alejarme, de pensar en el mañana, solo quiero concentrarme en ese momento junto a el, viviendolo. 
Es ese nudo en la garganta, si no hablo ahora no hablare nunca y me asfixia el saber que solo puedo tenerlo al callar lo que mi corazón grita, me duele no poder verlo con ojos soñadores frente a los demás.
Me rompe el alma que tenga que marcharse de mi habitación, darme un beso fugaz e irse para que yo pueda convencerme de que esto es un secreto que debo guardar por el bien de la mentira que compartimos.
¿Como disimular? Si ya has tocado mi alma pero no eh llegado a tocar la tuya, como disimulo la felicidad que me da verte, lo agradecida que estoy por los momentos robados que podemos compartir, las posibilidades de tenerte siempre y la agonía de la espera.

lunes, 23 de abril de 2018

Eran todo, pero ya no deben ser nada.

Mis mejores amigos de hace dos años me apoyaban en todo, eran leales, divertidos y me querían, tal vez demasiado. Nunca eh sido muy lista en lo que las relaciones concierne, pero mi mayor error ha sido fallarles, de la manera mas ridícula pero les fallé.

Si yo no me cuido ¿Quién lo hará?, si yo no me amo ¿por qué alguien debe hacerlo? A pesar de lo mucho que les debo hoy decidí que si ellos no hacen mas que recordar la peor época de mi, ya no debo verlos mas, ni hablarles mas. Al parecer para respetarme a mi misma debo quedarme sola.

Después de ser humillada tantas veces por tantas personas importantes, para exigir respeto debo cortar lazos con todos los que me rodeaban... aunque eso implique separarme de mis mejores amigos. Pero quiero amarme tanto que ya no permitiré ninguna falta y si debo eliminarlos de mi vida, así será.

Ya no aceptaré ninguna ofensa, no importa quien sea. 

martes, 10 de abril de 2018

Para tú:

Hola, desconocida.
Es la primera vez que me dedico a escribir una carta a alguien que no sea la persona que ocupa mi corazón, eso es extraño para mi, pero lo hago por que siento que aunque lo que nos une no es algo agradable, tu me entiendes.
¿Alguna vez has sentido la necesidad de hacerte daño? Y no hablo de lastimar tu cuerpo con cuchillos, me refiero a esa necesidad de auto-destruir tu alma. De estar cerca de personas tan toxicas que no necesitas hacerte sentir miserable, por que todo a tu alrededor te lo recuerda. 
A mi me pasa todo el tiempo y realmente no se que es lo que me motiva a seguir este camino pero tengo una idea del por que lo hago. Y antes de que pienses que necesito ayuda psicológica (también lo pienso) quiero que te pongas en mi lugar, que sientas lo que siento sin imaginar que eres tu quien esta en este puesto de honor. Por favor, ve todo a través de mis ojos y no me juzgues sin llegar al final de mi historia. 
Cuando los conocí recuerdo que estaba indefensa. Realmente pensé que eran mis amigos, pero desde los primeros momentos sentí que mi luz se estaba apagando. Siempre eh sido dramática, pero juro que eso sentía... Ellos no me hacían bien, pero la soledad nunca fue mi amiga y en ese momento era ellos o nadie. 
Supongo que nunca me sentí bienvenida en esta nueva vida, esa fue la razón de por que ignore cada palabra que decían, cada calumnia, ignoraba que trataran de humillarme en cada momento e incluso llegue a darle las armas para hacerme tocar fondo. Dentro de tanta mierda y por si fuera poco, me enamore. Jamas podre asegurar si era amor real, pero juro que así lo sentía. Aun así jamas me habían lastimado y de una manera tan descarada. Lo peor era que yo lo permitía. 
Hubo noches enteras de llanto, días de sentirme vacía. No importaba que hiciera, ellos lograban drenar toda energía en mi y cuando intentaba alejarme, por poca que fuera la dignidad que aun guardaba en mi ellos me buscaban para arrebatármela.
Parecía una táctica de guerra bien planificada, contaban con un frente de ataque, aquel que me gritaba en frente de todos lo poco que valía, me ensuciaba con sus malas palabras escupiendo sobre mi pudor y dejando en claro que yo no era nada. Pobre de mi que intentara defenderme pues el reviraba con mas poder dejando en claro que podía pisotearme y a pesar de estar rodeada de personas nadie se arriesgaba a convertirse en presa de sus arrebatos, a veces incluso temía por mi seguridad física. El infiltrado, capaz de llegar hasta el recoveco mas profundo para exprimir hasta mis mas íntimos secretos. Esparcirlos en el paso de los días y en pocos segundos hacer una fiesta de ellos, era aquel que juraba ser diferente a ellos pero era igual, interesado en satisfacer su cuerpo y amedrentar mi alma.
El general de batalla y su consejero principal, aquellos que dieron el tiro de gracia a mi reputación y pusieron un ultimatum a todo el que se me acercara, aunque sinceramente no puedo disculpar a las personas que me rodean, para mi son una mierda igual que ellos, todos les dieron el poder de destripar mis entrañas y hacer un sacrificio para el Rey de los estúpidos, ensañado con destruirme de la forma mas violenta.
A pesar de todo el esfuerzo que ponía en tratar de aceptar mi situación, cada vez fue mas difícil enfrentar todo lo que se venia, era solo yo contra un ejercito entero, nadie quiso escuchar mi versión del asunto, para ellos yo era todo lo que dejaban ver el club de las alimañas. Así que empece a construir murallas como defensa a mi herido corazón, justo en ese momento uno de ellos logro colarse entre los muros, utilizando la puerta de enfrente el general del batallón entro, por la puerta grande gracias a mi estupidez. ¿Que puedo decir? Nunca fui la mas lista y juro que el se encargo de hacerme saber lo poco que valía para el, jamas fue afable o cariñoso, el solo se encargaba de demostrar lo débil que era y cuando ya no tenia mas nada que ofrecer para su apetito de dolor, cuando por fin habían drenado todo en mi interior, decidieron que era hora de dar marcha atrás, justo en ese momento decidieron ser diferentes, enmendar sus errores. El corrió tras una del montón que fue lo que yo jamas fui y así sin mas, destruyeron lo poco que me quedaba, mi amor por el. 

Quisiera decir que fui fuerte y los hice a un lado, que salí adelante por que me harte de todo y fui valiente. Pero la soledad nunca fue mi amiga, solo fue mi compañera hasta que no hubo nadie mas... ni ellos que tanto daño me hicieron. Ni el que, tal vez no era el peor, pero si el mas rastrero y poco hombre de ellos. Aun después de todos estos meses me duele y no lo tolero así que disculpa mis arrebatos, pero si te cuento esto es por que quiero que al menos una persona que entienda lo que pase y sepa lo que es este sentimiento, que te desgarra y te deja sin aliento, escuche mi versión y por una vez no me juzgue como si pudiera cambiar lo que pase. 
No es fácil para mi hablar de esto, cada vez que lo hago me espera una noche de amargura y llanto de solo recordarlo... Y cada vez que menciono sus nombres solo puedo pensar cosas que me convierten en alguien que no soy... no quiero que ellos me definan, solo quiero alejarme y olvidar.

Gracias por leer esto desconocida, espero y encuentres en mi dolor una explicación del por que no quiero hablar.

lunes, 19 de marzo de 2018

La estrella que guió mi camino a un precipicio

La ultima vez que estuve con el a solas, yo había decidido entregarle todo mi amor, sin reservas, solo quería que el supiera lo enamorada que estaba y que sintiera lo rápido que latía mi corazón cuando estaba cerca. Quise hacerlo reír con las tonterías que se me ocurrían en el momento, el sonreía con cada beso que yo le daba. Sabia lo que el buscaba cuando toco mi puerta, pero ademas de desnudar mi cuerpo, desnude mi alma. Hice lo posible por demostrarle cuan feliz estaba de estar a su lado, anhelaba que el sintiera la mitad del sentimiento que casi me asfixiaba... Tal vez por eso no volví a verlo a solas, tal vez el sintió miedo de experimentar todo lo que mi cuerpo irradiaba. O tal vez, solo tal vez fue su manera de despedirse de mi, de la chica que siempre fue suya pero que nunca quiso tener. 
Nunca me arrepentiré de entregarlo todo ese día, solo me arrepiento de entregárselo a alguien que nunca quiso mi corazón. Que lo aplasto y destruyo fingiendo arrepentirse con cada fisura, que difamo a quien lo adoraba.

La ultima vez que estuve a solas con el, deje que me desnudara solo para complacerlo y sin que quisiera le entregue todo, aunque eso no importo. Al día siguiente, con la compañía de todos el ya estaba con otra y yo solo me quede arrinconada.

martes, 5 de septiembre de 2017

Hoy siento que exploto.

Hay una canción que me recuerda el fuego en mi interior, cada vez que la escucho siento que toda mi existencia tiene sentido, lo que es gracioso por que no entiendo ni una sola palabra. Aun así me estremece y siento que mi pecho explotara.
Explica exactamente como me siento, atrapada en una brillante jaula de ideales y que solo cantando siento que puedo ser yo misma. Suena cursi pero cada vez que siento que estoy apunto de renunciar a mi vida esa canción lo evita, solo quiero volver a escuchar... Supongo que tu razón para vivir puede ser algo tan pequeño que hace de tu existencia algo maravilloso.
¿Quien iba a pensarlo? Aquello que me hace seguir viva es solo una canción, no una persona, no mi familia, solo una canción.