La ultima vez que estuve con el a solas, yo había decidido entregarle todo mi amor, sin reservas, solo quería que el supiera lo enamorada que estaba y que sintiera lo rápido que latía mi corazón cuando estaba cerca. Quise hacerlo reír con las tonterías que se me ocurrían en el momento, el sonreía con cada beso que yo le daba. Sabia lo que el buscaba cuando toco mi puerta, pero ademas de desnudar mi cuerpo, desnude mi alma. Hice lo posible por demostrarle cuan feliz estaba de estar a su lado, anhelaba que el sintiera la mitad del sentimiento que casi me asfixiaba... Tal vez por eso no volví a verlo a solas, tal vez el sintió miedo de experimentar todo lo que mi cuerpo irradiaba. O tal vez, solo tal vez fue su manera de despedirse de mi, de la chica que siempre fue suya pero que nunca quiso tener.
Nunca me arrepentiré de entregarlo todo ese día, solo me arrepiento de entregárselo a alguien que nunca quiso mi corazón. Que lo aplasto y destruyo fingiendo arrepentirse con cada fisura, que difamo a quien lo adoraba.
La ultima vez que estuve a solas con el, deje que me desnudara solo para complacerlo y sin que quisiera le entregue todo, aunque eso no importo. Al día siguiente, con la compañía de todos el ya estaba con otra y yo solo me quede arrinconada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario